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martes, 12 de agosto de 2014

1 año de BirchBox: Lo mejor y lo peor (parte II)

Lo prometido es deuda y, tal y como anuncié en el post anterior, aquí está la segunda parte de la lista, con las grandes decepciones con que me he topado en estos 12 meses en BirchBox. Por supuesto, las opiniones son mías, y por lo tanto totalmente subjetivas: lo que me a mí no me ha funcionado le puede haber ido perfectamente bien a otra persona; éstas son sólo mis impresiones y no tienen por qué ser válidas para todo el mundo.

Dicho esto, y sin ningún orden particular, allá van:

1. Akane Bálsamo Rosado Labios y Pómulos

Me llegó una muestra de este colorete en crema en una de las últimas cajas, y acabo de comprobar en la tienda online que a tamaño real cuesta casi 15 euros. Sigue leyendo.



2. Laca Number 4 sin aerosol

Esta laca me genera sentimientos encontrados. De hecho, y aunque se encuentre en esta lista, tengo que reconocer que aproveché un descuento para comprarme el bote a tamaño completo. Sigue leyendo.



3. Esmalte de uñas Nail Rock Velvet Burgundy

En fin. Qué os voy a contar de este invento. El esmalte estaba bien, sin más. Un pintauñas morado como cualquier otro, sin ningún misterio. Pero el terciopelo... madre mía, llamar a eso terciopelo. Esa pelusa de aspecto tóxico, que lo pone todo perdido y deja las uñas hechas una pena. Sigue leyendo.



4. Champú Yananda especial cabellos grasos de Yanguas

En el envase ponía que era especial para pelo graso; y, tonta de mí, por eso lo compré. Ya os he hablado alguna vez de mi odisea con el pelo graso, y de cómo pruebo todos los métodos que encuentro para combatirlo. Bien, pues este champú es uno más del montón. Es decir, uno de esos champús que prometen maravillas para el pelo graso y luego no hacen NADA. Pero nada de nada. Sigue leyendo.



5. Egyptian Magic all purpose Skin Cream

No digo que la cremita no hidrate. He probado la muestra que venía en la caja de mayo y sí, lo hace, no digo que no. También es verdad que no huele a nada, cosa que se agradece, porque estoy harta de cremas que supuestamente no llevan perfume y luego resulta que huelen a rayos. Sigue leyendo.



6. Crema Facial Aloe Vera Regenerante de Bluemandarines

Esta crema formaba parte de mi experimento para encontrar una buena crema hidratante de cara. El error fue (una vez más) comprarla a lo loco, sin mirar primero los ingredientes. Sigue leyendo.




7. Healthy Eyeliner de DermEyes 

El lápiz de ojos negro de DermEyes llegó a mi vida prometiendo maravillas. Que si era totalmente hipoalergénico, anti-irritante, hidratante, buenísimo para la piel, una maravilla, sin parabenos, sin aceites minerales ni demás porquerías... bla, bla , bla. Sigue leyendo.



8. Brillo de labios Shine Ultra, de ModelCo 

Este brillo de labios fue una gran decepción. El que yo recibí fue el tono Berry Pink, un rosa clarito muy natural. Sigue leyendo.



9. Crema de día de Blanc Cachemire

Recibí una pequeña muestra de esta crema de día y, de buenas a primeras, lo primero que me disgustó fue el olor. Soy muy maniática con los olores y el de esta crema no me entusiasmó, aunque lo consideré pasable. Al fin y al cabo los hay peores. Sigue leyendo.


Como veréis, muchos de los productos que he metido en esta lista se han ganado el puesto en buena medida por sus precios desorbitados. Esto es así porque me indigna la manera en que muchas marcas se aprovechan de su prestigio, o de campañas de marketing engañosas, para inflar los precios de unos productos mediocres, sin absolutamente nada de especial. Desde aquí os invito a comprar siempre con cabeza, a informaros, a buscar alternativas, porque muchas veces la mejor solución no es la más cara. hay marcas muy buenas que tienen precios elevados porque realmente lo valen, pero otras veces se trata únicamente de una estafa camuflada. No os dejéis engañar. Y, ante la duda, recordad, el envase puede confundir, pero la lista de ingredientes nunca miente.

Akane, Bálsamo Rosado Labios y Pómulos

Me llegó una muestra de este colorete en crema en una de las últimas BirchBox, y acabo de comprobar en la tienda online que a tamaño real cuesta casi 15 euros.



¡15 euros! ¡Por 12 gramos de producto! Dejadme que os diga una cosa: me parece un robo a mano armada. Yo no lo querría ni regalado, por muchos ingredientes naturales que lleve. Y eso que me hizo mucha ilusión probarlo cuando lo recibí.

Es verdad que, en general, no soy muy amiga de los coloretes en crema, me parece que no duran nada y no son nada fáciles de extender, o al menos a mí se me da rematadamente mal. Suelo dejarme la cara llena de churretes y ronchas de color. Sin ir más lejos, la última vez que usé un colorete en crema fue hace poco en una boda, y no fue una buena idea. Durante la celebración lloré un poquito, nada escandaloso, sólo un par de lágrimas, y cuando me quise dar cuenta tenía la cara llena de surcos. No es lo más favorecedor del mundo, qué queréis que os diga.



El caso es que los coloretes en crema me generan reservas, y de momento no he encontrado ni uno solo que me convenza, a parte de uno de NYX, que viene en un tubo, con el que estoy muy contenta (aunque sigo prefiriendo el colorete en polvo). Éste de Akane, por desgracia, no es una excepción. Dura nada y menos, porque una vez aplicado no se termina de secar. Y, como no se seca, se acaba corriendo a nada que te toques mínimamente la cara, o sudes, o te rasques o lo que sea.


Es una pena porque el color es bonito. No es exactamente rosa, sino más bien como tostado, un tono muy natural, que seguramente favorecería cualquier tono de piel, sino fuera porque, como os digo, no se seca. Nunca. Al extenderlo se difumina y queda brillante y húmedo sobre la piel. Un efecto muy bonito, pero que no dura ni cinco minutos, a menos que seáis capaces de mantener las manos alejadas de la cara en todo momento.



También traté de usarlo en los labios, ya que se supone que es un producto multi-función, pero no me convenció. El color no está mal, el labio queda uno o dos tonos más oscuro, pero sin perder su aspecto natural. Sin embargo, ocurre algo curioso: mientras que en las mejillas nunca se termina de secar del todo, el efecto en los labios es justo el contrario. Los reseca muchísimo, los deja tirantes y la sensación incómoda de llevar "algo" puesto en ellos es constante, incluso horas después de haberlo aplicado.

En definitiva, un fracaso total. Ya os digo, a mí ni regalado.