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jueves, 3 de abril de 2014

'Weejuns'

Esta mañana, me he encontrado con estos preciosos zapatos tipo mocasín en ModCloth.


Me ha llamado la atención que fueran de piel, algo poco habitual entre los zapatos de ModCloth, así como su aspecto cuidado y tan bien terminado. Se nota a simple vista que son unos zapatos buenos, de calidad, de esos que valen lo que cuestan, porque son de los que entran al armario para quedarse. 

martes, 4 de marzo de 2014

Flechazo de primavera: falda midi

Veo venir que esta primavera me va a dar fuerte por las faldas a media pierna, las llamadas faldas midi. Ya tuve un pequeño brote el año pasado, y a lo largo de todo este otoño-invierno se me ha ido intensificando.

Si me lo hubieran dicho hace unos años, habría puesto el grito en el cielo. “Esas faldas sólo las llevan las viejas”, “te acortan la pierna”, “te hacen parecer mayor de lo que eres”, “no favorecen”, "te engordan los tobillos". Pero mi antigua yo era más joven e inexperta, y todavía no tenía mucha idea de lo que verdaderamente sienta bien y lo que no, y de lo que es realmente un clásico atemporal.

viernes, 14 de febrero de 2014

Gatos, gatos por todas partes

No es ningún secreto que tengo debilidad por los gatos. No es algo que me haya venido ahora de repente. Cuando tenía 6 o 7 años, estuve veraneando quince días en Tenerife con mis padres en una urbanización llena de gatos, y me pasé buena parte de las vacaciones con ellos, acariciándoles, llevándoles de aquí para allá o dándoles platos de leche. Como resultado de aquella estrecha convivencia, volví a casa con una extraña roncha en el brazo, que resultó ser tiña.

martes, 11 de febrero de 2014

Cómo llevar medias en invierno y, aun así, ir calentita

No me gustan nada las botas tipo UGG o similares. Me parece que hacen pie de pato y que engordan el gemelo, dos cosas que no necesito para nada.
Además, está esto:


Sin embargo, sí que me gusta tener los pies calentitos en invierno (¡a quién no!) y ponerme faldas y vestidos durante todo el año, y no únicamente en verano.

Una de las muchas soluciones para poder llevar falda con medias en invierno, sin pasar frío en los pies, es ésta que os explico a continuación. Es muy sencilla y no tiene ningún misterio, pero el resultado es estupendo, y además sienta genial. Nada de pies de pato.


1- Empieza por ponerte unas medias tupidas.



2- A continuación, añade unos calcetines altos, hasta la rodilla por lo menos, o hasta la mitad del muslo incluso, si eres más atrevida. Yo tengo unos de ModCloth, y estoy encantada con ellos. Son súper abrigaditos.


3- A los calcetines altos, superpón otros más cortos, unos calcetines normales de los de toda la vida, para un extra de calorcito. Da igual de qué color sean, porque éstos quedarán ocultos por las botas.


4- ¡Ponte las botas! Unas botas clásicas, de caña media o alta, quedan perfectas con este tipo de calcetines altos asomando por encima.


Si sabéis alguna otra forma de llevar falda o vestido sin pasar frío en invierno, no dudéis en compartirla en los comentarios.

jueves, 23 de enero de 2014

SheInside, amor-odio (un poco más de odio que de amor)

Mi  turbulenta e inestable relación con SheInside comenzó más bien tarde, ya que no descubrí la tienda online hasta bien avanzado 2013. Sí que me había topado con ella en alguna ocasión, dando tumbos por la web (es casi imposible no hacerlo, porque está hasta en la sopa), pero había pasado de refilón, sin prestar demasiada atención.


Un día, sin embargo, vi un vestido (que al parecer tiene media España) que me llamó la atención, así que me detuve a echar un vistazo con algo más de calma. Enseguida me fijé en los precios, que no estaban nada mal, y en un detalle muy importante: no cobraban gastos de envío. Así que me animé e hice mi primera compra.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Everly: ‘Beautiful clothes for beautiful girls’

Hace no mucho descubrí Everly, una marca de ropa que me chifla. De hecho, me encantaba antes incluso de saber que existía, e incluso antes de saber que hacía ya tiempo que se había colado en mi armario. 


La marca fue creada por Fabiana y Adriana, dos hermanas emprendedoras con mucho estilo, buen gusto y sentido estético, que un día se lanzaron a diseñar una colección de ropa inspirada en las cosas que a ellas les gustaban: los viajes, la música, el arte, el diseño y la moda vintage. El resultado fue una marca moderna y juvenil, sencilla pero estilosa, de telas y estampados muy cuidados, líneas claras y bien definidas; una marca asequible, divertida y elegante a un mismo tiempo.


Como he dicho antes, descubrí Everly cuando ya tenía, sin saberlo, varias prendas suyas dentro del armario y seguramente varias más fichadas —también sin saberlo— en alguna de las tiendas online por las que habitualmente me suelo pasear. Porque Everly no tiene tienda propia. Es una tienda que vende al por mayor, es decir una tienda que vende a otras tiendas. Venden sus prendas a tiendas físicas y online de todo el mundo y éstas, a su vez, las comercializan entre el gran público. Cada tienda adquiere las prendas que quiere y las acoge bajo el nombre de su propia marca, por lo que a simple vista y sin tenerlas delante para ver la etiqueta, es imposible saber si son de Everly o no. Simplemente es ropa de esa tienda.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Pañuelos, pañuelos y más pañuelos

Confieso que tengo debilidad por los pañuelos.
Las bufandas calentitas también están bien, para esos días realmente fríos del invierno en los que sales a la calle porque no te queda más remedio.


Pero me quedo con los pañuelos.
Porque los puedes llevar prácticamente durante todo el año, y porque es una de las pocas prendas donde todo vale. Cualquier color, cualquier estampado, desde los más simples y sobrios hasta los más arriesgados. 
Garantizado: hasta el más loco de los pañuelos combinará bien con algo que ya tienes dentro de tu armario.

Porque los pañuelos molan.

jueves, 22 de agosto de 2013

Armario de otoño

El otoño está a la vuelta de la esquina, y mientras las rebajas de verano dan ya sus últimos coletazos, los ojos se nos van a las estanterías de la nueva colección 


Todavía nos da pereza cuando vemos los abrigos y las botas hasta la rodilla en los escaparates, pero que levante la mano quien se tope un jersey de ochos suave y calentito y no le entren ganas de meterlo al armario, para sacarlo más adelante, cuando haga falta. A estas alturas ya no necesitas más ropa de verano; tienes cubierto el cupo. Suficientes bikinis, vestidos de playa y sandalias, y los que compres ahora, tendrás poco tiempo de ponértelos antes de tener que guardarlos hasta el año que viene.

Le pese a quien le pese, el otoño está ya en los escaparates. Yo, sin embargo, intento no mirar mucho. Este año me he prometido a mí misma no comprar nada que no necesite. Nada que no me vaya a poner, nada de lo que me vaya a cansar enseguida, nada repetido. He tomado la decisión de construir un armario inteligente, es decir, asumir que el espacio del que dispongo es limitado, y que la mitad de las cosas que me compro por impulso muchas veces me las pongo poco más de una o dos veces antes de cansarme, decidir que no me gustan, sentirme incómoda llevándolas o,  directamente, por motivos difíciles de explicar, cogerles manía, y no querer volver a saber nada de ellas (aunque tampoco me decida a sacarlas del armario, ya sea por cargo de conciencia, o porque tengo la esperanza de volver a usarlas algún día, cosa que nunca pasa).

martes, 18 de junio de 2013

Modcloth

ModCloth es otra de las tiendas de ropa online que visito con cierta frecuencia. Una de sus grandes bazas es su apuesta por democratizar la moda, ofreciendo prendas en todas las tallas habidas y por haber, abrazando las curvas y tratando de sacar lo mejor de cada complexión.


El estilo es similar a Ruche, con tendencia hacia lo vintage, aunque en general bastante más exagerado. Más basto, o menos elegante, por decirlo de alguna manera. Mientras que Ruche tiene quizá un punto retro, ModCloth recupera con descaro la moda de décadas pasadas, sin disimulos. Que a nadie le sorprenda encontrar zapatos al más puro estilo rockabilly, y prendas que parecen directamente sacadas de los años 50 y 60. Pañuelos en la cabeza, vestidos a media pierna con muchísimo vuelo, cinturilla de avispa, cuellos Peter Pan y escotes a lo Marilyn.