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lunes, 17 de noviembre de 2014

Herbal Essences, "100% ingredientes botánicos", o la desinformación en la prensa

El otro día me encontré en la edición impresa de ABC Salud con este despropósito de artículo, y no quería dejarlo pasar sin decir un par de cosas al respecto.



jueves, 4 de septiembre de 2014

En busca del Santo Grial de los champús (III): Champú de propóleo de Condonyer & March

Compré este champú de propóleo en el Herbolario Navarro, en la calle Fuencarral de Madrid. Ese herbolario gigante, de dos plantas, que tiene de todo, pero que también muchas veces se sube a la parra con los precios, como es el caso (9,60 euros, por 250ml. me parece algo excesivo).

Por probar, me hice también con el gel de baño de la misma gama. La gama Propóleo pertenece a la marca Codonyer & March, una línea propia del Herbolario Navarro (por lo que no sé si será posible adquirirla en otra parte), especializado en té, café, miel y derivados.


Como veréis por las etiquetas arrugadas y las tapas llenas de churretones, llevo ya un tiempo usándolos, así que he podido formarme una opinión al respecto (basada en únicamente mi experiencia).

martes, 12 de agosto de 2014

Champú Yananda especial cabellos grasos de Yanguas

En el envase pone que este champú es especial para pelo graso; y, tonta de mí, por eso lo compré. Ya os he hablado alguna vez de mi odisea con el pelo graso, y de cómo pruebo todos los métodos que encuentro para combatirlo. 



Bien, pues este champú es uno más del montón. Es decir, uno de esos champús que prometen maravillas para el pelo graso y luego no hacen NADA. Pero nada de nada. Champú vulgar donde los haya. Te limpia el pelo lo justo. En mi caso, no llega ni a 24 horas limpio.

Vamos, que no merece la pena, y menos habiendo tantas otras opciones, infinitamente mejores.


Ah, y de transparencia o información sobre los ingredientes, ni hablamos. Si quieres verlos, tienes que mirar en el envase, porque en su página web no están. Por supuesto, lleva todos sus sulfatos correspondientes, que son estupendísimos para equilibrar la piel del cuero cabelludo y controlar la grasa (nótese la ironía).


En realidad, y pensándolo en frío, este champú no ha hecho nada especialmente grave para estar en esta lista, ya os digo que es uno más del montón. Lo que pasa es que estoy harta de que me mientan, y de que prometan cosas que son incapaces de cumplir. ¿Y que encima te soplen 8,50 euros por la cara? Vaya TIMO, señores.

Nota mental para la próxima: no volver a comprar nada que me prometa maravillas, sin antes mirar la lista de ingredientes. La lista de ingredientes es tu amiga. La lista de ingredientes habla en un idioma raro, pero si aprendes a escucharla te susurrará bajito todas las verdades que el envase oculta y adorna con palabras bonitas, diciéndote justo lo que quieres oír. 

lunes, 21 de julio de 2014

En busca del Santo Grial de los champús (I): Avalon Organics Scalp Treatment Tea Tree

Este champú con árbol de té de Avalon Organics fue el primero con el que realmente inicié la búsqueda activa de una solución para mi problema con la grasa


Lo compré por recomendación del blog de Acapulco 70, tras leer su archiconocido post "el mito del champú" y concienciarme de la importancia de utilizar productos libres de sulfatos y demás químicos que, por ser agresivos con el cuero cabelludo, no hacían sino empeorar el problema, por mucho que las etiquetas prometieran una y otra vez ser la panacea milagrosa que lo arreglaría todo.

martes, 8 de julio de 2014

Miraur. Buena marca, mala comunicación

Compré esta crema hidratante buscando alternativas a otras marcas más conocidas. Miraur es una firma española bastante jovencita. Nació en 2012 y yo no me había ni fijado en ella hasta que la descubrí en la tienda online de BirchBox, donde tienen a la venta algunos productos de la marca. 



Van de misteriosos por la vida con el rollo de su fórmula secreta basada, según ellos, en una 'Mágica Combinación de los Minerales del Mar Muerto, Con los Lujosos Componentes de Origen Suizo', rimbombante frasecita con la que me he topado en un montón de sitios al tratar de investigar más sobre la marca, y de la que empiezo a estar un poco harta. No me molan un pelo los secretismos y este tipo de chorradas. Creo que cuanta más transparencia y cercanía muestre una marca, mejor que mejor. Donde esté una lista honesta de ingredientes, que se quite todo lo demás.

martes, 26 de noviembre de 2013

El drama del pelo graso

Os voy a confesar una cosa: tengo el pelo graso. Extremadamente fino, extremadamente liso, y muy, muy graso.

Es un problema con el que llevo batallando más o menos desde que tenía trece años, cuando los cambios hormonales hicieron su aparición y se cargaron el delicado equilibrio que regía en mi cuero cabelludo. Pasé de lavarme la cabeza una o dos veces por semana, a tener que lavarme el pelo día sí, día no, cuando no todos los días, para mantener la grasa a raya.

No exagero; el pelo no me dura limpio dos días seguidos. A veces, si hay suerte, llego a  las veinticuatro horas, pero el efecto de dormir suele ser fulminante. Me voy a la cama con el pelo  recién lavado, limpito y resplandeciente, y me levanto con él aplastado, mate y dividido en fascículos a la altura de la coronilla. Es lo que hay y lo tengo asumido: tras una noche entera en contacto con la almohada, mi pelo ya no vuelve a ser el mismo.