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martes, 14 de octubre de 2014

De la caspa

Cuando el otro día hice revisión de todos los champús que tenemos por casa para preparar el post de cómo me va tras más de un año evitando los sulfatos, me fijé en algo que me llamó la atención: mi hermano utiliza dos champús diferentes, un de H&S y otro de Pantene, ambos especialmente indicados para tratar la caspa.



martes, 30 de septiembre de 2014

Pelo sin sulfatos, un año después

Hace cosa más o menos de un año, o año y pico, os conté los quebraderos de cabeza que, durante años, desde que puse el primer pie en la adolescencia, me había traído el dichoso pelo graso, y cómo, tras mucho tiempo resignándome a lo que parecía inevitable, había por fin decidido tomar cartas en el asunto, atacando el problema desde la raíz (literalmente). 


No os asustéis; éste era mi pelo "limpio" hace poco más de un año, recién levantada.

Si te encuentras en una situación similar, si estás en guerra permanente con tu pelo o tu cuero cabelludo, ya sea combatiendo grasa, caspa, encrespamiento, sequedad, puntas abiertas, picores o lo que sea, lo has probado todo y ya no sabes qué hacer, te recomiendo que sigas leyendo.

martes, 26 de noviembre de 2013

El drama del pelo graso

Os voy a confesar una cosa: tengo el pelo graso. Extremadamente fino, extremadamente liso, y muy, muy graso.

Es un problema con el que llevo batallando más o menos desde que tenía trece años, cuando los cambios hormonales hicieron su aparición y se cargaron el delicado equilibrio que regía en mi cuero cabelludo. Pasé de lavarme la cabeza una o dos veces por semana, a tener que lavarme el pelo día sí, día no, cuando no todos los días, para mantener la grasa a raya.

No exagero; el pelo no me dura limpio dos días seguidos. A veces, si hay suerte, llego a  las veinticuatro horas, pero el efecto de dormir suele ser fulminante. Me voy a la cama con el pelo  recién lavado, limpito y resplandeciente, y me levanto con él aplastado, mate y dividido en fascículos a la altura de la coronilla. Es lo que hay y lo tengo asumido: tras una noche entera en contacto con la almohada, mi pelo ya no vuelve a ser el mismo.