viernes, 22 de agosto de 2014

Pintar cajas de madera III: cualquier excusa es buena

El otro día estuve en Leroy Merlín comprando unas cosas y aproveché para hacerme con dos cajas de madera BASIC. Ambas son prácticamente iguales; tienen la misma profundidad, lo único que las diferencia es el tamaño de ancho y largo. Están muy bien porque son apilables, tienen unas pequeñas barras de madera en la parte inferior que además de servirles de patas, permiten montarlas unas sobre otras, formando una torre, lo que facilita su almacenaje en caso de que tengas más de una.


Como podéis ver por la foto, ambas son de madera maciza de pino, sin tratar, y tienen asideros alargados en ambos lados para facilitar su transporte.

Ya os he contado alguna vez lo mucho que me gustan las cajas de madera, especialmente las de madera sin tratar, que tienen tantísimas posibilidades. No es que necesite una excusa para llevarme a casa todas las cajas que encuentro, pero en esta ocasión sí que tenía una: es para un regalo.

Bueno, al menos la caja grande lo es. La otra me la llevé de propina.

Y ahora al lío, os cuento lo que he hecho con ellas. No es exactamente un tutorial, y las fotos son de aquella manera, porque a mí lo de hacer fotos mientras trabajo en algo me cuesta horrores, pero puede que a alguien le ayude o le sirva de inspiración.

jueves, 21 de agosto de 2014

En busca del Santo Grial de los champús (II): Logona, champú regulador equilibrante con Melisa

Continuando con la búsqueda de un champú adaptado a mi tipo de pelo, que realmente me ayude a combatir el problema de las raíces grasas (y el cuero cabelludo seco) y no sólo lo disimule para finalmente acabar empeorándolo, me topé hace ya unos meses con este champú de Logona en la estantería de un herbolario de Madrid.



Muchas conoceréis esta marca alemana, ya que es una de las más famosas en el mundo de la cosmética natural, orgánica, y certificada. Yo de todo esto sabía bien poco hace unos meses, lo único que quería era un champú sin sulfatos, y esto fue lo que me encontré. No sabía nada de certificaciones. Había otras gamas y variedades dentro de la marca, con fórmulas específicas para pelo castigado o cuero cabelludo sensible, pero éste, el champú regulador de Melisa, está especialmente formulado para pelo graso, y por eso me animé a comprarlo, a pesar de su precio (no recuerdo exactamente cuánto costaba, pero rondaba los 9 eurazos).

martes, 19 de agosto de 2014

La crema de día CIEN Q10 Antiarrugas de Lidl, o por qué ya no me fío de la OCU

Seguramente ya lo sabréis, o algo habréis oído al respecto, porque la noticia es de junio: una crema de Lidl, concretamente la crema de día CIEN Q10 Antiarrugas, es la mejor antiarrugas del mercado español según un informe de la OCU que ya va camino de superar en popularidad al archifamoso estudio de la leche.


De acuerdo con este informe, que se basa en el análisis y el testeo de catorce marcas comerciales, tanto de supermercado como de alta cosmética, la crema Q10 de Lidl es la mejor crema de todas las analizadas, y la única que realmente cumple lo que promete.

Por alguna razón, el hecho de que esta crema fuese calificada como la mejor de todas las testadas la convirtió, a ojos del consumidor medio, en la mejor crema del mundo mundial, a pesar de lo escaso de la muestra (repito, sólo se analizaron catorce marcas).

martes, 12 de agosto de 2014

1 año de BirchBox: Lo mejor y lo peor (parte II)

Lo prometido es deuda y, tal y como anuncié en el post anterior, aquí está la segunda parte de la lista, con las grandes decepciones con que me he topado en estos 12 meses en BirchBox. Por supuesto, las opiniones son mías, y por lo tanto totalmente subjetivas: lo que me a mí no me ha funcionado le puede haber ido perfectamente bien a otra persona; éstas son sólo mis impresiones y no tienen por qué ser válidas para todo el mundo.

Dicho esto, y sin ningún orden particular, allá van:

1. Akane Bálsamo Rosado Labios y Pómulos

Me llegó una muestra de este colorete en crema en una de las últimas cajas, y acabo de comprobar en la tienda online que a tamaño real cuesta casi 15 euros. Sigue leyendo.



2. Laca Number 4 sin aerosol

Esta laca me genera sentimientos encontrados. De hecho, y aunque se encuentre en esta lista, tengo que reconocer que aproveché un descuento para comprarme el bote a tamaño completo. Sigue leyendo.



3. Esmalte de uñas Nail Rock Velvet Burgundy

En fin. Qué os voy a contar de este invento. El esmalte estaba bien, sin más. Un pintauñas morado como cualquier otro, sin ningún misterio. Pero el terciopelo... madre mía, llamar a eso terciopelo. Esa pelusa de aspecto tóxico, que lo pone todo perdido y deja las uñas hechas una pena. Sigue leyendo.



4. Champú Yananda especial cabellos grasos de Yanguas

En el envase ponía que era especial para pelo graso; y, tonta de mí, por eso lo compré. Ya os he hablado alguna vez de mi odisea con el pelo graso, y de cómo pruebo todos los métodos que encuentro para combatirlo. Bien, pues este champú es uno más del montón. Es decir, uno de esos champús que prometen maravillas para el pelo graso y luego no hacen NADA. Pero nada de nada. Sigue leyendo.



5. Egyptian Magic all purpose Skin Cream

No digo que la cremita no hidrate. He probado la muestra que venía en la caja de mayo y sí, lo hace, no digo que no. También es verdad que no huele a nada, cosa que se agradece, porque estoy harta de cremas que supuestamente no llevan perfume y luego resulta que huelen a rayos. Sigue leyendo.



6. Crema Facial Aloe Vera Regenerante de Bluemandarines

Esta crema formaba parte de mi experimento para encontrar una buena crema hidratante de cara. El error fue (una vez más) comprarla a lo loco, sin mirar primero los ingredientes. Sigue leyendo.




7. Healthy Eyeliner de DermEyes 

El lápiz de ojos negro de DermEyes llegó a mi vida prometiendo maravillas. Que si era totalmente hipoalergénico, anti-irritante, hidratante, buenísimo para la piel, una maravilla, sin parabenos, sin aceites minerales ni demás porquerías... bla, bla , bla. Sigue leyendo.



8. Brillo de labios Shine Ultra, de ModelCo 

Este brillo de labios fue una gran decepción. El que yo recibí fue el tono Berry Pink, un rosa clarito muy natural. Sigue leyendo.



9. Crema de día de Blanc Cachemire

Recibí una pequeña muestra de esta crema de día y, de buenas a primeras, lo primero que me disgustó fue el olor. Soy muy maniática con los olores y el de esta crema no me entusiasmó, aunque lo consideré pasable. Al fin y al cabo los hay peores. Sigue leyendo.


Como veréis, muchos de los productos que he metido en esta lista se han ganado el puesto en buena medida por sus precios desorbitados. Esto es así porque me indigna la manera en que muchas marcas se aprovechan de su prestigio, o de campañas de marketing engañosas, para inflar los precios de unos productos mediocres, sin absolutamente nada de especial. Desde aquí os invito a comprar siempre con cabeza, a informaros, a buscar alternativas, porque muchas veces la mejor solución no es la más cara. hay marcas muy buenas que tienen precios elevados porque realmente lo valen, pero otras veces se trata únicamente de una estafa camuflada. No os dejéis engañar. Y, ante la duda, recordad, el envase puede confundir, pero la lista de ingredientes nunca miente.

Crema de día de Blanc Cachemire

Recibí una pequeña muestra de esta crema de día en una cajita BirchBox y, de buenas a primeras, lo primero que me disgustó fue el olor. Soy muy maniática con los olores y el de esta crema no me entusiasmó, aunque lo consideré pasable. Al fin y al cabo los hay peores.



El problema vino después, cuando al extenderla sobre la cara me di cuenta de que me dejaba las mejillas y las sienes llenas de pelotillas. Odio las cremas que hacen pelotillas. Pero aún las odio más si encima me meto a ver su precio y descubro que cuesta nada menos que la friolera de 64 euros. ¡64 euros! Por una crema que huele mal y encima hace pelotillas. Já.


La estrené y la terminé durante un viaje, me desesperé con las pelotillas, algún que otro brillo en la frente, ni fú ni fa, y con eso pusimos fin a nuestra breve relación.

¿Puedo decir algo bueno de ella? Sí, que sus ingredientes están bastante bien. Pero no vale lo que cuesta ni de lejos. Hay cremas que le dan mil vueltas a ésta, y cuestan la mitad.

Decepción total.

Brillo de labios Shine Ultra, de ModelCo

Este brillo de labios fue una gran decepción. El que yo recibí en mi BirchBox fue el tono Berry Pink, un rosa clarito muy natural que cuesta 16,95€ en la tienda online. 



No es que sea un mal gloss. Tampoco es que sea yo mucho de glosses, porque en general me parece que resecan demasiado los labios, cuando no los dejan pegajosos y te pasas el día con el pelo pegado a la boca, que es algo que no soporto.


Éste, en concreto, como brillo de labios cumple su función. Pero sin más. No tiene absolutamente nada de especial, así que no hay nada, nada de nada, que justifique ese precio. Algunas marcas se suben a la parra sin motivo alguno, y me molesta. ME MOLESTA MUCHO.


Por eso, y por la decepción que me llevé hace poco con los pintalabios Party Proof, de la misma marca, he metido este gloss en la lista negra. Anda que no habrá mejores alternativas, y más por ese precio. Aquí os dejo un post de Nina Benito con algunas opciones mil veces más interesantes.

Healthy Eyeliner de DermEyes

Antes de nada, tengo que aclarar que mi problema con esta marca vino a raíz de un lápiz de ojos que venía en una de las ya desaparecidas GlossyBox. 


En BirchBox, de DermEyes sólo he probado la sombra de ojos en tonos verde y beige, que no está mal pero es carísima y tampoco me parece tan especial como para justificar el precio. Pero como el dichoso lápiz de ojos también está a la venta en la web de BirchBox, he decidido incluirlo en la lista de decepciones, donde se ha ganado un hueco por méritos propios.

El lápiz de ojos negro de DermEyes llegó a mi vida prometiendo maravillas. Que si era totalmente hipoalergénico, anti-irritante, hidratante, buenísimo para la piel, una maravilla, sin parabenos, sin aceites minerales ni demás porquerías... bla, bla , bla. 


Prometía cosas que no me había prometido nunca ningún otro lápiz de ojos, como que evitaba la aparición de rojeces y no irritaba la piel. Ningún lápiz de ojos me había prometido antes eso. Pero es que ningún lápiz de ojos me había producido rojeces o irritado la piel hasta ahora, salvo en una ocasión, con un lápiz bueno de marca (ya no recuerdo cuál) que le cogí a mi madre y que no volví a usar más.

Considero que tengo una piel bastante todoterreno. Durante años he usado lápices ojos de todas las marcas y tipos habidos y por haber. Desde NARS hasta Carlo di Roma, la mítica marca del chino que todas usábamos en Bachillerato, cuando empezábamos a maquillarnos, pasando por todo lo que hay en medio.

Y nunca tuve ningún problema, excepto esa vez que os he comentado.

Bueno, pues este lápiz le hizo a mis ojos exactamente TODO lo que había prometido no hacerles. Lo usé dos veces, antes de darlo por perdido, y las dos veces me dio una alergia brutal.


Me irritó los ojos, me hizo llorar, me picó y me escoció. Lo peor de todo fue que durante varias horas los ojos no me dejaron de lagrimear, tratando de expulsar lo que fuera que mi ojo no aceptaba. Me lloraban tanto que casi no podía mantenerlos abiertos, y la zona del rabillo del ojo, por donde desbordaba el lagrimeo arrastrando los restos de pigmento, se me irritó y se me puso toda roja con lo que fuera que llevara ese lápiz asqueroso en su composición. Me estuvo picando y escociendo todo el día, incluso después de haberme lavado y desmaquillado bien en cuanto tuve ocasión de hacerlo.

Mirad lo que dicen de él en BirchBox: «el lápiz Healthy Eyeliner de Dermeyes es hipoalergénico y anti-irritante, ideal para hidratar nuestros ojos mientras los embellece». 

JÁ. 

¿Lo habrán probado antes de soltar esa perlita? Si es que hasta el nombre es irónico. Healthy, dice. Hay que fastidiarse.

Por cierto, ¿sabéis cuánto cuesta esta joyita? 18 euros.

Ahí dejo eso.