El paso lógico, al pasarse al champú sin sulfatos, es el de pasarse también al suavizante sin siliconas. Tras un tiempo usando el de Davines, que me encanta, y que de momento he aparcado un poco únicamente porque me da pena gastarlo, estoy probando éste, de Desert Essence.
Por si alguien llega de nuevas a todo este tema de los champús naturales (es decir, sin sulfatos, sin parabenos, perfumes artificiales y sin demás sustancias agresivas / peligrosas / irritantes / sospechosas / contaminantes que contienen prácticamente la totalidad de los champús y demás cosméticos convencionales), es importante señalar que utilizar un suavizante acorde a estos principios no es sólo recomendable, sino también necesario.
