jueves, 9 de octubre de 2014

La esclavitud del maquillaje

Llevo toda la vida, desde que tengo uso de razón, escuchando a mi madre repetir que ella no sale de casa con los labios sin pintar, porque se siente como si fuera desnuda. Puede ir perfectamente con la cara lavada por la vida, pero eso sí, los labios siempre pintados. Se los pinta hasta para bajar a comprar el pan. Y eso que lleva toda la vida usando el mismo tono de rosa, tan natural que apenas se nota la diferencia de cuando los lleva pintados a cuando no.


Lo de no salir sin pintarse los labios es algo que en parte está muy bien, a ella le gusta hacerlo, y demuestra que le preocupa su aspecto y que le gusta cuidarse. En ese sentido, no hay nada de malo en ello. Sin embargo, al mismo tiempo, me parece también una forma de esclavitud, una atadura innecesaria y auto-impuesta, como puede ser fumar o vivir contando calorías

Perdonad la cutrez del dibujo... hoy mi pulso con el ratón no da más de sí.

martes, 7 de octubre de 2014

Rutina facial minimalista: Hidratante, colorete y máscara

Hace ya unos meses que intento seguir una rutina facial lo más sencilla posible. No es que antes no lo fuera (sencilla, me refiero) no me gusta complicarme la vida sin necesidad, es sólo que ahora he tratado de reducirla al mínimo, sin dejar por ello de cuidarme y tratar de verme bien.



Siempre he sido una persona muy práctica. Me gustan las cosas fáciles y cómodas, poco historiadas. Cuanto más sencillo sea todo, mejor. No es ya sólo una cuestión de vaguería (que también), sino de no perder más tiempo del necesario con cosas que no lo merecen. Ya bastante problemas tiene la vida como para complicársela aún más con tonterías.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Pasta de dientes natural de Hinojo, de Green People

Me estoy pasando a las pastas de dientes naturales. Naturales, orgánicas y ecológicas, libres de sulfatos, flúor y demás sustancias químicas agresivas. 


Era el siguiente paso lógico a seguir. No tiene sentido que me quite los sulfatos del champú, y que sin embargo siga metiéndomelos a diario en la boca, varias veces al día, a través de la pasta de dientes.

Porque la pasta de dientes tiene sulfatos, vaya si los tiene. Tanto Sodium Laureth como Sodium Lauryl Sulfate (éste último, al parecer, se utiliza mucho en los experimentos en laboratorios cuando se quiere provocar una irritación previa sobre un tejido, ya sea piel o mucosa. Perdonadme que no cite fuente, pero no recuerdo dónde lo leí).

martes, 30 de septiembre de 2014

Pelo sin sulfatos, un año después

Hace cosa más o menos de un año, o año y pico, os conté los quebraderos de cabeza que, durante años, desde que puse el primer pie en la adolescencia, me había traído el dichoso pelo graso, y cómo, tras mucho tiempo resignándome a lo que parecía inevitable, había por fin decidido tomar cartas en el asunto, atacando el problema desde la raíz (literalmente). 


No os asustéis; éste era mi pelo "limpio" hace poco más de un año, recién levantada.

Si te encuentras en una situación similar, si estás en guerra permanente con tu pelo o tu cuero cabelludo, ya sea combatiendo grasa, caspa, encrespamiento, sequedad, puntas abiertas, picores o lo que sea, lo has probado todo y ya no sabes qué hacer, te recomiendo que sigas leyendo.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

'Les doy un año', o qué ponerse este otoño

El otro día estuve en el cine viendo 'Les doy un año' ('I Give it a Year'). La peli en sí, quitando un par de chistes que tienen su gracia, no vale nada, y no la recomiendo ni me voy a entretener hablando del tema.



Si me quedo con algo de esta película, es con la ropa. En concreto, la forma de vestir de Nat, la protagonista, interpretada por Rose Byrne. Me parece la inspiración perfecta para el otoño que llega, con sus finos jerséis holgados, sus faldas de lápiz, sus camisas abotonadas hasta el cuello, sus vestidos de fiesta, vaporosos y etéreos, sus botas altas y sus abrigos color camel. Los básicos perfectos, combinados con maestría.

jueves, 4 de septiembre de 2014

En busca del Santo Grial de los champús (III): Champú de propóleo de Condonyer & March

Compré este champú de propóleo en el Herbolario Navarro, en la calle Fuencarral de Madrid. Ese herbolario gigante, de dos plantas, que tiene de todo, pero que también muchas veces se sube a la parra con los precios, como es el caso (9,60 euros, por 250ml. me parece algo excesivo).

Por probar, me hice también con el gel de baño de la misma gama. La gama Propóleo pertenece a la marca Codonyer & March, una línea propia del Herbolario Navarro (por lo que no sé si será posible adquirirla en otra parte), especializado en té, café, miel y derivados.


Como veréis por las etiquetas arrugadas y las tapas llenas de churretones, llevo ya un tiempo usándolos, así que he podido formarme una opinión al respecto (basada en únicamente mi experiencia).

martes, 2 de septiembre de 2014

La dieta, esa gran tomadura de pelo

La dieta, tal y como se entiende hoy en día, es una de las mayores estafas de este siglo y del pasado. No sólo las dietas milagro, que esas ya sabemos todos que son mentira y no funcionan. Me refiero a todas, todas y cada una de las dietas habidas y por haber. Al concepto 'dieta' como tal. Es un timo, un engaño, una máquina de hacer dinero que funciona como un engranaje de precisión.


No hay un secreto para adelgazar, no hay ningún misterio. Y no necesitas darle dinero a nadie para que te lo cuente, porque tú eso ya lo sabes. No hace falta leerse un libro de 500 páginas, ni consultar a un experto de NaturHouse. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer para perder peso, lo hemos escuchado no una, sino miles de veces, y es tan simple y tan de cajón que lo podríamos deducir por nosotros mismos sin demasiada complicación. Un niño de cinco años podría decírtelo. Para adelgazar (adelgazar de forma sana, se entiende, no en plan anoréxico) sólo hacen falta dos cosas: hacer ejercicio y comer bien.